Es prácticamente imposible que ante una llamada de atención no me sienta mal. No sé si les pasa a todas las personas, pero al menos yo, me quedo con el nudo en la garganta y con cientos de preguntas y autocríticas que al final no me llevan sino a la conclusión de mi vida: que no hago las cosas bien y no soy suficiente.
Llevo años intentando ver que todo el mundo se puede equivocar, que todos podemos tener fallas, que algunas de éstas son estructurales pero que no nos hacen menos. Eso, aunado al superyó que nos persigue a varios, podemos tener mañanas miserables, como la que apenas comienza.
Cometí un pequeñito error y me llamaron la atención, ni estuvo tan fuerte, ni nada… pero en mi mente yo ya pensaba “me van a correr”. Por suerte no, ese día no es hoy. Y trataré de reponerme todo el día de la sensación de “todo lo hago mal y nadie me quiere por eso”.
Te lo voy dejar muy claro: quien no se equivoca, es porque no está trabajando… así que mejor preocupate si no te llaman la atención de vez en vez, que eso sí querrá decir que no eres suficiente…
Yo iba a decir lo mismo que Zolliker… serio. Además, cada regaño conlleva “aprendencia”, que le dicen. Así, mientras más te regañan, en el futuro tendrán menos motivos para hacerlo.
Abrazo-beso
Ya me sentí mejorcito. Gracias!
Yo creo que tienes que ver de quien viene el regaño, es decir si te regaña un super chingon bueno pues ni pedo, alguna razon tendra, claro que si te regaña un guey que no vale madre, pues dale un zape por menso y adelante! hola! hola! hola!
Hey feel better, life goes on
…y estoy de acuerdo, con Don Pisador: todo depende de quien te dé el regaño…
un hug…
Dejo un saludo a la Hija de Zeus y un deseo: que su autoestima crezca como flor en primavera!