Me da gusto que a una persona que conozco le haya salido una desagradable pancita.
Me da mucho gusto también que a pesar de su todolosé, y su entodoquieroestar siempre hay maneras de dejarla callada.
Disfruto que aunque gaste miles, no se vea taaan bien. Tiene pelos por todos lados, como un hombre lobo.
Me molesta su tonito al hablar y su aspiracionalidad… porque aunque diga que no, aspira como a pocas personas he visto a Las Lomas, cuando es de un sur muy alejado.
Pero sobre todo disfruto lo de su renovada “pancita”, que todos los días se va asomando cada vez más a decir “holaaaa! ya somos unos kilitos máaaas”.
Jajaja. Soy mala, lo sé.
¿Mala como los de ENRON o como los rayos X?, ¿como la carne de cochino en vigilia o como dentista sado?, ¿mala como el ébola o como una gripa de tres semanas? Es que hay grados de maldad, y no creo que seas mala mala, nomás malita, o mala-buena.
¿O será que me caes bien?
Un abrazo.
Mala, mala, mala… :p
Pues si ese es tu lado malo….en realidad suena como a un divertido compló unipersonal…
saludos
Y a mi me da mucho gusto que te de gusto! jajajaja yo tambien soy mala! malisima!
te mereces unos castigos! oh! si! mami!!!
Me hiciste regresar a los viejos tiempos en que, como buen geek universitaire, jugué alegremente D&D. Los libros tenían una buena definición para tu desliz de maldad. Usted, querida Hija de Zeus, sería clasificada, me parece, como chaotic good
Confío en que la tipeja en cuestión sea una antipática de lo peor.
¡¡Salú!!