Si quieren leer un buen análisis sobre la delegación mexicana y su *extraordinaria* participación en los Juegos Olímpicos de Beijing, lean el Blog de la Nena Mounstro.
Derivado de ello, y después de días de sesudas reflexiones en torno al Gobierno, en torno a la sociedad mexicana y sus reacciones ante espectáculos como los JO y los Mundiales de Fut, después de releer a los más grandes filósofos y sociólogos de la era antigua y moderna, puedo gritar ¡¡EUREKA!!
El secreto es una receta fácil, más facil que hacer una Tarte Tatin, que de por sí es facilísimo:
-Dejar la lógica de “llevemos 80 “atletas” para ver en qué si le pegamos a las medallas. Cambiarla por la lógica de “a ver, en qué chingados somos buenos?”.
-Elegir entonces los deportes para los que “sí tenemos posibilidades reales”. A mi se me ocurren: tae kwon do, clavados, los pugilistas y algo de atletismo (ya sea marcha –que no por el imbécil de las agruras debemos ignorar que los marchistas mexicanos siempre han sido de los mejores– o velocistas)… y algún otro que por ahora no me viene a la mente. Levantamiento de pesas de esas enormes? quien sabe.
-El caso entonces, es destinarle a no más de 10 atletas (ojo, aquí sin comillas) todo el presupuesto destinado a la delegación de 80 que fue esta vez. Darles los mejores entrenadores y los mejores tenis, unos shorts bonitos, un nutriólogo, una buena asistencia médica, en fin… ustedes entienden.
-Así, en Londres 2012 México podría desfilar con una delegación “mini”, como varias de África. Cinco, seis, ocho o diez personas, no más. Esas poquitas personas seguro ganarían tres, cuantro cinco o diez medallas, porque llevaríamos a lo mejor de lo mejor… las esgrimistas, las ridículas del ballet acuático sincronizado, la gorda de la judoca, las del voli, el de la canoita, etcétera, no nos harían pasar malos ratos.
-Yahel y las otras dos clavadistas tendrían sus mejores puntuaciones en la final, no en las eliminatorias. Por poner un ejemplo…
¿O no está buena mi idea? ¿Para qué tener 80 “atletas” que no valen dos centavos de dólar (dos pesos, aprox.)? ¿Para qué gastarnos dinerito del erario que podíamos invertir en escuelas y salud y el combate a la delincuencia? ¿Para hacer el ridiculazo que siempre hacemos?
Mejor llevar cinco pero chingones.