Y es que está bien que uno tenga “habilidades gerenciales”, pero todas y cada una de ellas se ven opacadas cuando la incompetencia y la imbecilidad hacen una pesadilla de una mañana en la oficina. Así que hoy sí menté madres.
Luego fui a mi geeky-comida-cool y me confieso super fans de mis nuevas amistades.
También me confieso fans de mi super pizarrón blanco, donde desde hoy se lee con letra grande y chueca, plumón azul marino:
Stress Kills (other people…)
Y sí.
Estaba pensando en lo que comentaría (algo así como “en mi oficina hay un pizarrón blanco y a veces escribo cosas chistosas en él, y digo que son chistosas porque todos se ríen, pero luego van y lo borran –no sea que venga el gobernador y desaparezca el departamento por irreverentes–, además, la mayor parte del tiempo está lleno de convocatorias y carteles caducos”) y eso me llevó a la acción: me levanté de mi asiento y quité tooodos los carteles viejos (había uno de junio), pero no escribí nada. Se sintió muy bien.
Un beso.
ese pizarron blanco, asi como el blog , le sirven para no ir apuñalando gente por la calle….yo q trabaje durante siglos en oficinas, con gente lerda , estupida y minimizada mentalmente , se la impotencia q provoca el no darles un cacheton , o minimo aventarles la taza de cafe a sus crines humedas en las mañanas
GO FOR THEM