Este fin de semana anduve de visita por Medellín. Antes de partir eché una googleada para ver qué ofrecía la ciudad, qué comer y dónde y más o menos cuánta gente vivía ahí y otros datos culturales. No es que llevara mucho tiempo para pasear, pero como platicaba con mi muy estimado Trofi, uno nunca deja de hacer planes durante esos viajes de trabajo, aunque en el fondo sabemos que el último día es para descansar porque acabamos hechos mierda.
Medellín me sorprendió por muchas cosas, sin duda es una ciudad bonita y está rodeada de mucha vegetación, el clima es calientito y húmedo porque nos llovió todas las tardes. Es interesante revisar su historia y ver cómo pasó de ser la ciudad más violenta ever, a una ciudad que si bien tiene cierto índice de criminalidad, no se compara con la idea de Colombia que en general todos teníamos (o tenemos) en la cabeza al escuchar “Medellín”. Me acordé mucho de la novela y la película de La Virgen de los Sicarios, donde decían que Medellín en aquellas épocas también era conocido como “Medallo” o “Metrallo”. Es la única ciudad en el mundo que ha presentado cerca de 7 mil muertes por año sólo allí, no en todo Colombia, sino sólo allí… hoy sólo tienen poco más de mil y el año pasado tuvieron un récord histórico de poco más de 700.
En un altísimo porcentaje, como del 90% estas muertes estaban relacionadas con pugnas territoriales entre narcotraficantes, paramilitares y guerrilla, más que entre éstos grupos y las fuerzas de seguridad del Estado… un discurso que tampoco me suena ajeno. Nos platicaban que ahí sus jóvenes, desde fines de los 70’s morían de plomonía.
Durante una excelentísima conferencia que nos dio el Secretario de Desarrollo Social del Ayuntamiento, un tipo excepcionalmente carismático y nacido en la que en algún momento fue la zona más comflictiva de la cuidad, la Comuna 13, conocí algunas de las políticas públicas que han ido ayudando a rescatar varios espacios públicos de Medellín. Ellos las llaman “intervenciones integrales” y tienen que ver con operativos militares y de la policía (que en Colombia tiene carácter de federal, no existen las municipales o locales), con la construcción de escuelas bajo un nuevo modelo educativo especial para los niños de las zonas más marginadas, con la dotación de servicios de alta calidad -luz, agua, infraestructura de calles y otros- aún en las zonas consideradas de asentamiento irregular, con asambleas y pactos ciudadanos para el cuidado de esa nueva infraestructura, guarderías atendidas por madres de familia y educadoras, ectétera. En verdad, si tienen chance de investigar sobre la Comuna 13 y el Metrocable, que es un servicio de transporte público por teleférico (porque atraviesa más o menos 10K de distancia entre las montañas, háganlo.
El gobierno local surgió de un movimiento ciudadano que luchó varios años (no recuerdo si como 6 u 8 ) para incorporarse a la política pero teniendo sus orígenes en el activismo social, las artes o la academia. Creo que ahora que aunque digan que no lo son, han sido buenos políticos y están haciendo bien su chamba… aunque también, sin ser demasiado ilusos, hay algo en su discurso que suena muy populista, pero lo valioso es que también reconocen que el orden se tiene que poner desde el Estado y que no hay de otra más que contemplar en esas “intervenciones integrales” el uso de la fuerza.
Mucho de lo que escuché ahí me sonó familiar, tanto del pasado de Medellín, como del presente y del futuro que quieren para la ciudad. Nunca he sido fans de comparar la situación de México con Colombia en términos de inseguridad porque creo que las historias y las reacciones de los gobiernos han sido distintas, pero sí puedo decir que creo que somos pueblos muy parecidos y sin duda hay una parte de los problemas sociales y de los retos en materia de seguridad que compartimos. Me dio gusto enterarme que hay varios funcionarios del Gobierno del DF que han visitado Medellín para reunirse con la Alcaldía y ver la manera en que se pueden implementar algunas de sus estrategias en nuestra ciudad. A nivel federal, también encontré varias similitudes con algunas de las políticas sociales que hoy por hoy tenemos como parte de Vivir Mejor. Sin embargo, creo que es importante señalar que Medellín tiene un poco más de dos millones de habitantes, mientras el DF tiene más de 20 y a nivel nacional somos más de 100… osea que tampoco está tan fácil ni es lo mismo planear para dos, que planear, presupuestar y desarrollar para 100 o para 20.
Y bueno, también es cierto que el 80% de la población es considerada de bajos o muy bajos recursos. Sólo hay como dos zonas nice… y muy nice.
En fin, fue una super buena experiencia y me encantó. Otro dato es que de verdad, sacando cuentas y promedios, allá 9 de 10 mujeres están buenisisisimas, 7 de 10 buenisisisimas con caras bonitas, de modo que es bueno para el taco de ojo. Los hombres curiosamente son bastante feos, no como en Bogotá que sí vi unos dos que tres guapos en el aeropuerto. La comida es rica, como caribeña: arroces, carne, arepas, empanadas, mariscos. El lugar para ir, el Parque Lleras, una suerte de Condesa pero la verdad, mucho más padre, arbolado, con un súper buen ambiente y mucho menos pretenciosa.

Vista de una parte de la Comuna 13 en Medellín desde el Metrocable.